Quiste epidermoide

Quiste epidermoide

¿Qué es?

Un quiste epidermoide o epidérmico es un bulto pequeño y móvil debajo de la piel. Se forma cuando las células de la piel superficial se mueven más profundamente en la piel y se multiplican. Estas células forman la pared del quiste y secretan una sustancia suave y amarillenta llamada queratina, que llena el quiste. Si la pared del quiste se rompe, la queratina se descarga a la piel circundante, lo que causa irritación e inflamación.

El quiste puede permanecer pequeño durante años, o puede seguir creciendo. Estos quistes son raros en niños pero comunes en adultos. Los quistes no son cancerosos.

Síntomas

Un quiste es una masa móvil, en forma de cúpula, de superficie lisa que varía en tamaño desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros (desde menos de un cuarto de pulgada hasta más de 2 pulgadas). Los quistes epidermoides pueden aparecer en casi cualquier superficie de la piel.

Diagnóstico

Su médico puede examinar la hinchazón y decirle si tiene un quiste.

Duración esperada

Un quiste puede desaparecer solo o permanecer indefinidamente.

Prevención

No hay forma de prevenir los quistes epidermoides.

Tratamiento

Un quiste epidermoide generalmente no necesita tratamiento a menos que esté inflamado (rojo y sensible) o que esté causando un problema cosmético. Los quistes inflamados generalmente se tratan drenando el líquido y eliminando la caparazón que forma la pared del quiste. También puede recibir tratamiento con antibióticos si la piel alrededor del quiste también está inflamada. Si un quiste está causando irritación o dificultad estética, su médico puede extirparlo haciendo una pequeña incisión en la piel y vaciando el contenido del quiste y su pared.

Cuándo llamar a un profesional

Si tiene una nueva inflamación en la piel que dura más de dos semanas, comuníquese con su médico, especialmente si es doloroso.

Pronóstico

El pronóstico para los quistes epidermoides es excelente. Muchos quistes no tienen síntomas y algunos desaparecerán por sí solos. Los quistes pueden regresar. Si su quiste es problemático, su médico puede decidir drenarlo o extirparlo quirúrgicamente. Esto generalmente no conduce a ninguna complicación o efecto secundario.